Cuando Jordán anotó 50,55, y 60 puntos en los playoffs y su forma de jugar trascendían los límites del baloncesto
- Andres Alarcia
- hace 1 hora
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En el libro “Las reglas de Jordán” de Sam Smith, explican lo que representaban los duelos mano a manos para MJ23 un animal de la competitividad.
Así lo escriben.

Foto Michael Jordan Bulls Cavs NBA
“Los playoffs se habían convertido en un escenario donde los focos apuntaban a Jordán. Era Bob Hope y Michael Jackson, Mick Jagger y Frank Sinatra. Su manera de jugar trascendía los límites del baloncesto. Era una melodía que encandilaba y suscitaba ovaciones.
Había otros que saltaban igual de alto y casi todos podían machacar el aro, pero Jordán lo hacía con un estilo, una sonrisa, un brillo y un guiño de ojos únicos, y lo hacía aun mejor en los playoffs
“Siempre hemos tenido la sensación de que, si alcanzábamos la final, Michael se las ingeniaría para ganar. Es el jugador más competitivo que he visto nunca, y en los grandes partidos llega aun más lejos” dijo Bach después de la eliminatoria contra los Cavaliers.
Es cierto: las actuaciones de Jordán en las primeras rondas habían sido sonetos de Shakespeare, bellos y atemporales. Y como Shakespeare, era el mejor aunque todo el mundo lo dijese. Ya en su segundo temporada en la NBA, con un balance de 64 derrotas y una fractura en el pie, Jordán exigió volver a jugar pese a que los médicos aseguraban que su lesión podía agravarse.
Los Bulls, y hasta los consejeros de Michael, le recomendaron que descansara el resto de la temporada.Hecho una furia, Jordán acusó al club de querer renunciar a los playoffs para obtener una elección más alta en el draft. A regañadientes, el equipo dejó que volviera cuando solo quedaban 15 partidos para terminar la temporada regular.
Los Bulls clasificaron para los playoffs y en el segundo partido frente a los Boston Celtics (ganarían el titulo) Jordán anotó 63 puntos. Larry lo describió así: “Tiene que haber sido Dios disfrazado de Michael Jordán”
En la eliminatoria contra los Cavaliers de 1988, Jordán anoto 50 y 55 puntos respectivamente en los dos primeros partidos, la primera vez que alguien sumaba 50 puntos en dos partidos seguidos de playoffs, con lo que condujo a su equipo a la victoria y estableció un récord de anotación en una serie al mejor de cinco encuentros de 45,2 puntos por partidos.
Michael se había convertido tal vez en el mejor anotador de la historia del baloncesto. Jamás igualaría los 100 puntos en un partido de Wilt Chamblerlain o sus más de 100 encuentros con más de 50 puntos, pero al final de la temporada 90-91, Jordán era el jugador con la mayor media anotadora de la historia de la NBA en la temporada regular, los playoffs y los partidos del All-Star. Además, había logrado su quinto título consecutivo de máximo anotador de la temporada, a solo dos de distancia de los siete de Chamberlain."



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