El calor como enemigo silencioso: prevención, gestión y salud en el tenis según Federico Torrengo
- Andres Alarcia
- 5 mar
- 3 Min. de lectura
Exposición de Federico Torrengo durante La Semana del Tenis, donde expuso en la mesa un tema tan cotidiano como subestimado como el calor y el impacto directo en la salud y el rendimiento.

Foto AAT
La exposición de Federico Torrengo puso sobre la mesa un tema tan cotidiano como subestimado en el ámbito deportivo: el calor y su impacto directo en la salud y el rendimiento. Médico con amplia trayectoria en el deporte y médico del ATP de Buenos Aires durante diez años, hasta 2019 , Torrengo abordó el fenómeno desde una mirada clara, práctica y profundamente preventiva, pensando no solo en jugadores, sino también en entrenadores, coordinadores y dirigentes.
Así comenzó su exposición: "Me parecía bueno tocar un tema que le sirviera a todo el mundo: al que juega, al que entrena, al que gestiona un club. El calor es, desde el punto de vista médico, el gran enemigo en estos cuatro meses que vienen".
Uno de los primeros conceptos que buscó aclarar fue terminológico, pero con impacto directo en la toma de decisiones. Torrengo explicó que no todo es “golpe de calor”, sino que existe lo que se denomina enfermedad por calor , con distintas formas de presentación. “Todo el mundo habla de golpe de calor, pero lo que tenemos que entender es que se trata de una enfermedad por calor que altera el funcionamiento de muchos órganos”, señaló.
En ese marco, se describen los cuatro cuadros clínicos principales : deshidratación, calambres musculares por calor, agotamiento por calor y golpe de calor. Aclaró que no siempre se presentan de manera progresiva, pero sí es clave identificarlos para actuar correctamente según el rol que ocupa cada uno. “Es muy importante identificar estos cuatro síndromes para saber qué hacer en el momento, ya sea como jugador, entrenador o coordinador”, remarcó.
Al referirse a la deshidratación, enfatizó que no siempre es fácil de detectar y que muchas veces se manifiesta primero como una caída del rendimiento. Dolor de cabeza, mareos, cansancio precoz o errores no forzados pueden ser señales tempranas. “No hay un solo síntoma que te diga 'estoy deshidratado', por eso hay que aprender a leer el cuerpo”, explicó. Incluso recomendó un método simple: observar el color de la orina como indicador práctico del estado de hidratación.
Luego profundizó en los calambres por calor , diferenciándolos de la fatiga muscular habitual. “Estos calambres pueden aparecer a los 20 minutos de juego, no tienen que ver con el tercer set”, aclaró, subrayando que en esos casos el enfoque debe ser retirar e hidratar, no exigir continuidad.
El agotamiento por calor ocupó un lugar central en la charla, por ser la causa más frecuente de llamados médicos en el tenis profesional. Torrengo lo describió con una imagen contundente: “Vos miras al jugador y estás ido, no está en el lugar”. Debilidad, incoordinación, confusión y náuseas son señales claras de que ya no se puede seguir compitiendo y que, además de hidratar, es imprescindible enfriar activamente .
Como ejemplo concreto, relató una situación vivida en el ATP de Buenos Aires: “Me dijo '¿me vas a dejar morir en la cancha?', y yo le respondí: no te vas a morir, pero no podés jugar más”. El caso reflejó no solo la gravedad del cuadro, sino también la dificultad que muchas veces tiene el deportista para aceptar el retiro.
Finalmente, explicó que el golpe de calor es una emergencia médica grave, con riesgo vital. “Esto mata diez veces más que una patología cardíaca”, afirmó, destacando la importancia de la intervención inmediata y del traslado a un centro de alta complejidad.
Más allá del diagnóstico, Torrengo hizo hincapié en la prevención y la planificación . Horarios adecuados, hidratación con electrolitos, ropa clara, monitoreo de temperatura y humedad, zonas de sombra y enfriamiento, y protocolos claros dentro de los clubes fueron algunos de los ejes desarrollados. También compartieron datos epidemiológicos del ATP de Buenos Aires, que demostraron que más de la mitad de los retiros médicos estuvieron relacionados con el calor, especialmente en condiciones de alta humedad.
La charla, brindada en el marco de La Semana del Tenis Argentino , dejó un mensaje contundente: el calor no es una excusa ni un detalle menor, sino un factor determinante que se puede y se debe gestionar. Como sintetizó Torrengo hacia el cierre, “esto se puede planificar; mirar para otro lado no es una opción cuando está en juego la salud”.



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